Consagración granate en el Maracaná

Tras un larguísimo partido en Río de Janeiro que se extendió hasta el alargue y terminó con victoria de Lanús por 3-2, los dirigidos por Pellegrino se quedaron con la Recopa Sudamericana con un global de 4-2 y dieron la vuelta olímpica en suelo brasileño.

Luego de lo que había sido la victoria en la ida por la mínima en la Fortaleza, Lanús viajaba a Río con un objetivo claro: hacerse con la copa que se le había hecho esquiva en aquella oportunidad frente a Atlético Mineiro en 2014. Por su parte, el Mengão sabía que el único resultado que le servía era la victoria, por lo que estaba obligado a ganar para, al menos, forzar el tiempo extra.

El plan de juego para ambos equipos se presentaba claro. El conjunto brasileño (con cinco variantes respecto a la ida) salió a la cancha decidido a ser protagonista, manejando la pelota cerca del área de Losada y teniendo las situaciones más claras de la primera parte en los pies de Carrascal y Plata. Lanús era consciente de que debía sostener el resultado y su postura en la cancha lo dejó en evidencia: pese a los primeros dos minutos iniciales en los que pudo tener la pelota, le cedió el balón y la responsabilidad al Flamengo y se dedicó a esperarlo en un bloque bajo.

Y en un equipo armado de paciencia y oportunismo, la chance llegó promediando los treinta minutos de la primera parte. Tras un grosero error que tuvo como protagonistas a Leo Pereira —quien dejó un pase corto hacia atrás en mitad de cancha—, al arquero Agustín Rossi —que se resbaló y quedó a mitad de camino— y al delantero granate Rodrigo Castillo —que, con mucha perspicacia, interceptó la pelota y con un toque simple eludió al golero argentino—, el atacante definió desde casi 40 metros y con el arco a su merced para concretar el 1-0 parcial y el 2-0 en el global.

Flamengo no tardaría en reponerse, ya que cinco minutos después generó una jugada en la que su lateral derecho intentó centrar desde el borde del área y la pelota impactó en el codo de Ramiro Carrera. El uruguayo Tejera sancionó el penal y, en los pies de Giorgian De Arrascaeta, el Mengão igualó el partido 1-1.

La segunda parte siguió el curso de la primera: Flamengo, con la necesidad, iba sin demasiadas ideas, y el Grana, con lo que podía, resistía cada intento brasileño sin conseguir una contra que liquidara la historia. Lanús parecía poder aguantarlo, hasta que a los 80’, el árbitro sancionó otro penal para el Mengão, esta vez por infracción de Sepúlveda, y Jorginho se encargó de igualar la serie 2-2 y llevar el partido al suplementario.

En el primer tiempo del alargue, y pese a que Pellegrino se había guardado dos modificaciones que realizó al término del tiempo reglamentario, Flamengo parecía estar más entero físicamente. Fueron los brasileños quienes, con mayor cautela y sin tanta desesperación, fueron en busca de la victoria, aunque poco sucedió. La más clara la tuvo Lanús con un cabezazo desviado del capitán Izquierdoz, y algo similar ocurrió en el segundo tiempo, donde lo más relevante también fue un cabezazo, pero en este caso de Bruno Henrique.

Cuando ambos equipos parecían haber firmado tácitamente la igualdad y, por ende, los penales, el Granate se encontró con un tiro de esquina a los 118 minutos. El chileno Sepúlveda fue el encargado de ejecutarlo y, tras un centro cerrado, el paraguayo José María Canale conectó de manera imponente para vencer con un gran cabezazo la resistencia de Rossi, quien poco pudo hacer.

A falta de un minuto y medio más el agregado, Lanús vencía 3-2 en el global al Flamengo. Pero la historia no terminó allí: con el elenco brasileño totalmente volcado en ataque, Dylan Aquino tuvo la última pelota para, de contra, sentenciar la serie. Eludió a Rossi y definió con el arco vacío para establecer el 4-2 global definitivo con el que Lanús se coronó campeón de la Recopa Sudamericana.

1955, 1996, 2007, 2013, 2016 (x2), 2017, 2025 y ahora 2026: el noveno título en la vitrina granate, que continúa escribiendo su historia de la mano de un equipo que se animó a competir de igual a igual frente al plantel más caro de Sudamérica, valuado en más de 200 millones de dólares, entregando una hazaña histórica en el Maracaná.

De todas formas, el año recién comienza para Lanús, y este domingo 1° de marzo volverá a tener actividad, esta vez por la octava fecha del Torneo Apertura, cuando visite Florencio Varela para enfrentar a Defensa y Justicia a partir de las 21.30.

Thiago Domínguez