Pablo Grillo: ¿Cómo fue la evolución de su caso?

Pablo Grillo, fotógrafo independiente y vecino de Lanús, fue dado de alta el 3 junio luego de haber estado internado casi tres meses en el Hospital Ramos Mejía. Su hospitalización fue consecuencia de una grave herida sufrida el pasado 12 de marzo, cuando mientras cubría una protesta de jubilados frente al Congreso, un cartucho de gas lacrimógeno le impactó en la cabeza. El golpe le provocó una fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica.

El proyectil fue disparado por un integrante de las fuerzas federales, identificado como Héctor Guerrero. Desde entonces, tanto la familia de Grillo como diversas organizaciones de derechos humanos reclaman explicaciones al Ministerio de Seguridad y piden la renuncia de la ministra Patricia Bullrich, denunciando una política de represión contra la prensa.

Durante su estadía en el hospital, Grillo fue sometido a varias operaciones, entre ellas una intervención para tratar una hidrocefalia, en la que se le colocó una válvula y un catéter. A pesar del estado crítico en el que ingresó, comenzó a mostrar señales de mejoría, como poder escribir su nombre y reconocer a su padre.

Grillo fue derivado al Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, donde desde el 6 de junio continúa su recuperación. Su padre, Fabián Grillo, expresó conmovido su alegría por este paso adelante. Familiares, amigos y vecinos de Lanús siguen acompañándolo y exigen que se haga justicia.

Este lunes 21 de julio, la jueza María Servini citó a indagatoria al gendarme Héctor Guerrero, acusado de dispararle a Pablo Grillo. La audiencia de indagatoria tendrá lugar el 2 de septiembre a las 10 horas.